¿COLECTIVISMO EN FINANCIACION D’EMPRESAS?
Hace ya más de 50 años Francia supo, en una coyuntura económica difícil en aquellos tiempos, responder a las necesidades financieras de medianas empresas corporativas. Se les proporciono asistencia financiera a fin de que puedan participar a un sistema de financiación a largo plazo mediante agrupaciones de préstamos (groupements). Este sistema alternativo de financiación de empresas ha contribuido al crecimiento de estas empresas en varias industrias como las industrias alimenticias, las industrias químicas, las industrias electrónicas, las industrias de construcción. Este sistema fue precursor de alternativas de financiación que se han desarrollados, 5 decenas mas allá, según diversas formas tal como los Euro PPs, los Schuldsheins y los fondos de financiación.
Ahora que se ve más nubes en el cielo de la economía española, francesa, incluso alemana, estas formas alternativas de financiación de PYMES van a atraer de nuevo a empresas europeas. En primer lugar, se parece bastante fácil introducir fondos en este sistema colectivo de financiación. La verdad es que no se debe confundir entre los fondos que proceden de los accionistas de las empresas y los fondos que proceden de sus prestamistas. Cuando se debe considerar deuda, un riesgo sube a bordo de prestamistas quienes son menos preparados que los bancos a aguantarlo. Se les necesitan peritos financieros para asegurarse que le préstamo va a ser reembolsado. La mayor diferencia con los fondos propios de empresas es el potencial de recuperación. En el caso de fondos propios, si se la empresa se desarrolla como previsto, el inversor en fondos propios va a lograr un rendimiento de 15% of mas. En el caso de un fondo de deudas de empresas si los prestatarios del fondo se desarrollan bien, a lo mejor van a recuperar los prestamistas su dinero más una tasa de interés de apenas 4%. El “upside” es demasiado pequeño para autorizarse errores en el proceso de selección de prestatarios. Si los prestatarios van mal, los inversores pueden perder todo. Esto es pura lógica bancaria y los fondos de préstamos de empresas deben poseer esta lógica. Pero para aquellos que si saben cómo pensar el riesgo crediticio de empresa, si que pueden abrir nuevas perspectivas de financiación a la empresas.
La condición de esto radica en el dominio del proceso de selección